La historia reciente del llamado "matrimonio igualitario" comenzó en 2007. Entonces, como reportero radial, cubrí el acalorado debate sobre los derechos civiles y patrimoniales para parejas del mismo sexo en el Congreso colombiano. Entonces, como ahora las iglesias cristianas y grupos conservadores, le metieron palos en la rueda a un proyecto de ley que es la piedra angular de lo que estamos viendo hoy.
El Congreso aprobó para las parejas del mismo sexo que si uno de los dos muere, el sobreviviente puede acceder a la pensión y a la herencia de bienes del fallecido. Las parejas pueden conformar sociedades patrimoniales y tienen beneficios en seguridad social, hechos todos que ratificó la Corte Constitucional.
Seis años después, en 2013, el Congreso debate sobre si este tipo de parejas pueden contraer una unión civil, con los mismos derechos y obligaciones del matrimonio entre un hombre y una mujer, que incluiría también que así puedan conformar una familia.