En sí mismo, el periodismo es virtual, entendiendo que la virtualidad es una representación de la realidad, descrita desde la subjetividad (ojalá siempre equilibrada) del reportero. Dos periodistas ante el mismo hecho harán una descripción diferente de ese mismo suceso, que a su vez, puede tener sensaciones que el comunicador no alcanza.
Pienso en esto cuando veo las noticias que llegan desde la frontera entre Colombia y Venezuela, cerrada por orden del presidente Maduro y que desató una crisis, que según los opositores al chavismo, pretende desviar la atención sobre los verdaderos problemas del país bolivariano y devastar las fuerzas contrarias al oficialismo cuando faltan tres meses para las elecciones legislativas.
