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12/31/2015

¡Chao Petro!

Esta es mi carta de despedida para el alcalde Gustavo Petro:

Gustavo, antes que todo, feliz año.
Igual somos colombianos, quienes a pesar de las diferencias, no se deben negar un saludo. Así sea una despedida. Para que jamás regreses.

Hace cuatro años guardaba una expectativa: que fueras tú, Gustavo, la demostración de que los opositores, cuando llegan al gobierno pueden superar lo que tanto critican. Pero no superaste mis expectativas. Te convertiste en lo mismo que tanto criticaste: un líder polarizador, que desconoció al otro, que desintegró aún más la ya segregada Bogotá, todo con el poder de tu soberbia. Al punto Gustavo, que ya no diferenció entre petrismo y uribismo. Al final, los extremos se unen.

12/10/2013

Breve nota sobre la destitución de Gustavo Petro


Cuando llegan al poder, se convierten en aquello que combatieron. Tantos criticamos aquella postura uribista del "Estado de opinión", una peligrosa idea según la cual no importa la institucionalidad, mientras una masa enardecida esté en contravía de sus decisiones. 

Pues anoche Gustavo Petro fue un fiel exponente de esa doctrina incendiaria, de la que supuestamente es opositor, que lo que hace es "venezolanizar" (Me perdonan el neologismo y me perdonan los hermanos venezolanos) un debate que debe darse dentro de las instituciones y con las herramientas que la ley dispone. 

La receta, mal aprendida del chavismo, incluye baño de multitudes, transmisión abierta por un canal de televisión público, un balcón palaciego, un sonido reverberante y miles de personas arengando un nombre, a un hombre. Ese hombre pasará y se verá aplastado por su megalomanía. 

Si bien la Procuraduría se extralimitó, el destituido alcalde Petro también lo hizo con ese llamado entre líneas a la desobediencia civil. Deben prevalecer las instituciones y si tienen algún defecto cambiarlas dentro de la legalidad, no desde la división y la segregación. Petro no sólo debe respetar a su juez administrativo, sino también la misma institución que regenta.

Ya leo a quienes escriben de "facismo" y "oligarquía". Esos calificativos no nos hacen bien. Había un tiempo en que a esta ciudad le decían la "Atenas suramericana", sinónimo de paz y diálogo. Petro con su discurso la convirtió en una potencial Esparta, lista para el fuego de la guerra.

12/20/2012

El abismo


Lo más aterrador de caer por un precipicio debe ser el hecho de no saber cuál es el fin. No saber dónde queda el fondo y que tan abajo será la caída. Yo como bogotano me siento así. Ya no es el momento de criticar cuán incompetente e improvisado es el Alcalde de esta ciudad. Ese momento ya pasó. El desastre está allí.

Al momento de escribir estas letras han pasado 48 horas desde que la Administración distrital implantó un nuevo modelo para la recolección de las basuras de ocho millones de ciudadanos que producimos entre 4.000 y 7.000 toneladas de desperdicios al día.